Entradas

El estilo que nunca pasa de moda

Imagen
Encontré esta ilustración (desconozco su autoría) que me encanta, la cual     recrea algunos de los personajes más icónicos de las películas de Alfred Hitchcock, producidas en EE.UU. y en las que destacan actrices y actores en sus vestuarios más recordados. La mayoría, si no me equivoco pertenecen a la  espléndida diseñadora norteamericana Edith Head, para quien, cada detalle tenía una razón de ser dentro de la narrativa cinematográfica del gran director británico. 

Tan sencillo como subir una escalera

Imagen
En la simplicidad radica la genialidad de esta escena de Suspicion (1941) con el encantador y sin escrúpulos Cary Grant quien sube lenta e impecablemente la escalera con un casi fosforescente vaso de leche - todo el foco de atención - para su esposa.  Iluminación,  música y el resto, la imaginación del espectador. Detalle aparte es que  pocos actores o modelos (antes y ahora)  poseen  la elegancia de Grant, hasta para subir una escalera con la muerte en una bandeja.

Lady Vanishes o cuando ya es demasiado tarde para tomar partido

Imagen
Lady Vanishes , o La dama desaparece , una de esas películas de la etapa inglesa de Hitchcok que, aunque posea elementos que no envejecieron muy bien, sigue conservando un ritmo cargado de humor, de absurdo casi hasta la pesadilla, situaciones inquietantes y una velada referencia a la situación de pre-guerra en Europa. Se criticaba al cineasta el no haber tomado partido de inmediato, pero claro, eran otros tiempos. Sin embargo, no puedo evitar pensar en Bertold Brecht, con aquello de las consecuencias que conlleva la neutralidad, el mantenerse al margen y que cuando decidimos actuar, ya parece ser demasiado tarde.   La escena en que el tren  se detiene en la frontera, el enfrentamiento, la muerte de los que no quieren involucrarse, es todo tan frenético que hasta dan ganas de llorar porque pensamos en esas realidades y en una lógica trastocada por el contexto en que se vivía. Realidades tan lejanas en aquel año de 1938, pero tan cercanas porque es como una...

Esos tiernos, terribles animales del cine

Imagen
Recuerdo que durante mi niñez, pasaban por la tele, en las tardes películas B, del tipo “El monstruo de la laguna negra”, comedias de Abbot y Costello o musicales (amé desde entonces las piruetas de Gene Kelly y la música de Gershwin aunque entonces no conociese sus nombres). Me aterrorizaban, pero no podía dejar de ver films como The Fly (1958), basada en el cuento de Mark Gheellan y sobre invasiones de animales varios, invasiones extraterrestres y transformaciones que escapaban a la lógica y la ciencia (recuerdo una escena de una chica que se convertía en gigante y lo mismo le ocurría a un perro, con las consecuencias que ello traía, siempre a un pequeño, apacible y sencillo pueblo norteamericano que salía así de la rutina de forma inesperada y violenta).   Había en todas esas pelis de las tardes, animales domésticos de los que forman parte del cotidiano, como gatos, perros o canarios; otros eran más exóticos (jaguares, leones, monos) y   espeluznantes (a...

La mirada femenina de Hitchcock

Imagen
A Daphne Du Maurier la leí hace apenas un par de años. Solo conocía la versión que realizara Hitchcock de su novela Rebecca (1939) y que viera de niña. También de mi infancia recuerdo Los pájaros (Tippi Hedren y Rod Taylor): la escena de la cabina telefónica, y la del hombre que yacía con las cuencas de los ojos destrozadas por las aves. No supe hasta hace poco que también se inspiró en el cuento del mismo nombre escrito por la autora británica. Del relato, el cineasta conserva  el hilo conductor: los pájaros enloquecidos que un día comienzan a atacar un pequeño pueblo costero. Del resto, el cineasta construyó una historia diferente. No diré lo de siempre, que el texto es mejor que la película. Ambos son excepcionales, el relato, ampliamente recomendable gracias a un sostenido  suspenso, las acciones desesperadas de los personajes y a lo desconocido, eso ominoso que impulsa a los pájaros a revelarse. De la novela Rebecca suelen decir que es un tratado acerca de...

The lodger, a story of the London fog,

Imagen
EL inquilino (1927) merece párrafo aparte, porque se trata de una película muda, de las primeras de Hitchcock que tuvo repercusión en la taquilla y donde se pone de manifiesto la fijación del cineasta con las rubias, en este caso, víctimas de un sicópata que acecha en las calles londinenses, apenas visibles entre la densa neblina, una versión de Jack el Destripador. Con una historia oscura, la de un asesino en serie, guiños al expresionismo alemán y un galán (Ivor Novello) que quizás inspiró en su estética a más de un cantante new wave de los 80s gracias a la delicadeza de sus rasgos, belleza que el maquillaje para el cine de aquellos años acentuaba.  Pese a lo antigua (hay que leer los carteles que sintetizan diálogos) y al exceso de dramatismo en la gestualidad de los actores (visto con ojos de la inmediatez  y superficialidad del siglo XXI)    no deja de tener ritmo y suspenso y hasta de conmover con la historia de sus personajes. 

Etapa "inglesa" en la filmografía de Hitchcock

Imagen
                               Adoré desde el principio las películas de Hitchcock pertenecientes al período “inglés (más de una veintena de films conocidos y otros no tanto), mudas o sonoras, fuesen de espionaje, melodramas domésticos o crímenes.   Considero que es una etapa poco valorada, opacada por el brillo de sus producciones hollywoodenses,   con grandes estrellas y todos los recursos que otorga una industria que generaba millones en su época "de oro".  En contraposición, la naciente industria en Gran Bretaña, - donde Hitchcock fue, como todos sabrán, un pionero - es como el pariente pobre el cine de esos años, pero un pariente genial, con estilo y personalidad propios. Y también con interesantes actores, muchos de los cuales emigrarán a los EE.UU en los años siguientes,    Pero todo estaba por inventarse en aquel entonces y el cineasta británico fue un pr...